La Falda en invierno es una ciudad distinta de la del verano: sin la gente del río y de las piletas, pero con días de sol, noches frías y una agenda que en julio se llena de tango. Está a casi mil metros de altura en el Valle de Punilla, y esa altura se nota cuando baja el sol. Esta nota separa los dos inviernos que existen en la ciudad, las vacaciones de julio y el resto de la temporada baja, y reúne los planes que funcionan con frío, tanto los que son bajo techo como los que conviene hacer con luz de día.
Cómo es el invierno en La Falda
Los días de invierno suelen ser soleados y secos, y las noches son frías: puede haber heladas y las mínimas pueden bajar varios grados de cero. En algunos años cae nieve liviana, pero es ocasional y no es algo con lo que se pueda contar para planear el viaje. Lo que sí conviene es llevar capas: abrigo para la mañana y la noche, ropa más liviana para el mediodía y calzado cerrado para caminar.
La temporada baja no es pareja. Julio, por las vacaciones y por el festival de tango, es mes de movimiento; el resto de los meses fríos es más tranquilo, con más lugar en los alojamientos y menos gente en los paseos. Para las ideas generales de la ciudad, la nota qué hacer en La Falda suma el panorama de todo el año.
Julio: vacaciones de invierno y tango
La Falda se presenta como capital nacional del tango y su festival principal es en julio. Alrededor de las noches centrales del Festival Nacional del Tango la ciudad arma actividades durante varias semanas bajo el nombre de La Falda Ciudad Tango: milongas callejeras, seminarios, Expo Tango, un Tango Café, el ciclo Vía Tango, un concurso de vidrieras que decora los comercios y una milonga abierta con música en vivo. Las fechas cambian cada año y la entrada a algunas funciones es paga, por lo que conviene mirar la programación antes de reservar; el detalle está en la nota del Festival del Tango.
Si viajás en esas semanas, reservá el alojamiento con mucha anticipación: suele ser una de las épocas más cargadas del año fuera del verano.
Planes bajo techo
- Hotel Edén: es el edificio histórico con el que nació la ciudad y hoy funciona como museo. Tiene visitas guiadas diurnas y también nocturnas. Adentro funciona el Museo del Cine. Hay más sobre el edificio en la nota del Hotel Edén.
- Museo Arqueológico Argentino Ambato: guarda una colección de más de trescientas piezas de culturas precolombinas, en un edificio de 1930 rodeado de un parque. Es un plan de una hora o dos que se hace a cualquier temperatura.
- Cavernas El Sauce: a unos 8 km del centro, funcionan todo el año y solo con reserva. Adentro la temperatura se mantiene estable, entre 13 y 14 grados, así que en invierno la diferencia con el exterior es menos brusca que en verano. Se visita en grupos de hasta ocho personas, con guía, casco con luz y mameluco, y el recorrido lleva entre una hora y una hora y media. Más datos en la nota de las Cavernas El Sauce y la Pampa de Olaén.
Caminatas con sol
El invierno es buena época para caminar siempre que lo hagas con luz. El Mirador El Dragón, que sale de la zona del Hotel Edén, lleva una hora y media ida y vuelta con dificultad baja. El Mirador Bella Vista es un sendero de 2 km que se hace en cerca de dos horas, con nivel moderado. Y por la avenida Italia se llega al mirador del Padre Pío, un balcón natural con vistas de las sierras y del dique, por un camino asfaltado.
Para salidas más largas, como el cerro La Banderita, tené en cuenta que el acceso tiene un horario de entrada y de salida con registro de cada persona, y que en invierno el día se acaba temprano: salí a media mañana, llevá agua y calzado de suela firme, y averiguá el estado de los senderos si hubo lluvias o heladas. Lo mismo vale para los caminos de ripio hacia la Pampa de Olaén.
El dique y Siete Cascadas fuera de temporada
El complejo Siete Cascadas, que en verano es sinónimo de pileta, publica tarifas específicas de invierno, lo que indica que sigue abierto en la temporada fría. Con la información oficial no se puede saber qué sectores funcionan, así que si vas con chicos, preguntá antes qué está habilitado. Lo que sí se mantiene es el perilago, una caminata de 2 km alrededor del dique, sin entrada, que con cielo despejado es un paseo agradable para media tarde.
Un calendario con movimiento
La Falda es sede de muchos encuentros durante el año, y los meses fríos no son una excepción. El calendario municipal incluye, entre mayo y septiembre, encuentros de danza, torneos de patín artístico, encuentros de coros, certámenes y olimpiadas escolares. En esos fines de semana puede haber más movimiento de delegaciones en la ciudad, lo que puede notarse en la ocupación de los alojamientos. Agosto figura como el Mes de las Infancias, con propuestas pensadas para chicos. Antes de reservar, vale la pena mirar el calendario de eventos en el sitio de turismo de la ciudad.
Dónde dormir y comer
Con frío, el alojamiento pasa a ser parte del plan: al reservar, preguntá por la calefacción, por si hay estufa a leña o salón con hogar y por el horario del desayuno. En la guía están los hoteles y alojamientos de La Falda, los restaurantes y los comercios de alimentos y bebidas, todos con teléfono para consultar directo, y el resto en la guía comercial de la ciudad.
Consejo: los museos y la oficina de turismo tienen un horario para el verano y otro para el resto del año. Antes de salir, confirmá cuál rige y reservá con anticipación las Cavernas El Sauce, que aun en invierno entran solo con turno.