La Calera queda a unos 18 km de Córdoba Capital, según el municipio, y por eso funciona como escapada de un día sin madrugar demasiado. Es un plan distinto al de otros pueblos serranos: acá el atractivo principal no es un cerro ni una cascada, sino el patrimonio de dos industrias que marcaron la zona, la cal y la hidroelectricidad, más un dique histórico, una costanera y una cocina que gira alrededor del lomito. Si querés comparar con otros destinos cercanos, mirá escapadas cerca de Córdoba Capital y las Sierras Chicas pueblo por pueblo; esta nota se queda en un solo lugar y en cómo ordenar el día.
Cómo llegar y cuánto se tarda
En auto, la salida es por la avenida Colón hacia el oeste, después la avenida Ejército Argentino y la ruta provincial E-55, que es la que entra a La Calera. Con el tránsito normal de salida de la ciudad, calculá entre media hora y tres cuartos de hora. También hay colectivos de la Cooperativa La Calera desde la Terminal de Córdoba, y el organismo de turismo de la provincia menciona el Tren de las Sierras como otra forma de llegar; los servicios y las frecuencias cambian, así que confirmalos antes de armar el día alrededor de un tren. El detalle está en la nota sobre cómo llegar a La Calera desde Córdoba.
Mañana: casco histórico y museos
El centro concentra lo más fácil de recorrer. El Museo de la Cal, frente a la antigua estación del ferrocarril, cuenta cómo se producía la cal que le dio nombre al pueblo y se visita con guía; el municipio lo presenta como el único de su tipo en el país y en Latinoamérica. Sobre la avenida San Martín está el Museo Ricardo Pedroni, un museo de bellas artes que fundó el pintor que le da nombre, con más de cien obras donadas por sus autores: figuran nombres como Quinquela Martín y una serie en esgrafiado sobre la leyenda del Indio Bamba.
La Capilla Vieja completa el circuito. Los jesuitas la tuvieron en el siglo XVIII, fue declarada Monumento Histórico Nacional y hoy es el símbolo del pueblo: aparece en el escudo municipal, junto a ocho caleras. De la misma época quedan los restos del Molino Doble, un molino harinero hidráulico que levantó el presbítero José Noble Canelas entre fines del siglo XVIII y comienzos del XIX; las fuentes no coinciden en la fecha exacta.
Para dimensionar la mañana: el municipio arma para las escuelas un circuito histórico-cultural que dura unas tres horas, una buena vara para calcular. Los museos no abren todos los mismos días ni a la misma hora, y esa información cambia, así que antes de salir escribile a la Dirección de Turismo (el contacto figura en el sitio oficial Viví La Calera) y armá el recorrido con lo que te confirmen.
Almuerzo: la Ruta del Lomito
La Calera se promociona como Capital Nacional del Lomito y tiene una Ruta del Lomito de diez locales, que funciona todo el año y tiene un mapa en el sitio oficial. Si preferís otra cosa, en la guía están los restaurantes de La Calera con dirección y teléfono, y los comercios de alimentos y bebidas, útiles para panaderías, heladerías o algo para llevar. El festival del lomito se hace en febrero: si caés ese fin de semana, reservá con tiempo. Para una nota solo de comida, seguí con dónde comer en La Calera.
Tarde: dique Mal Paso y costanera
El dique Mal Paso es una obra hidráulica sobre el río Suquía. Su proyecto arrancó con un decreto de 1883 y se inauguró oficialmente en 1891; se pensó para ordenar las crecidas del río y llevar agua a la ciudad de Córdoba, y la cal hidráulica con la que se construyó salió de una de las caleras de La Calera. Hoy tiene una costanera con vista a las sierras, pensada para caminar, andar en bicicleta y mirar aves. En invierno, según el sitio oficial, los sábados se arma allí una peatonal con feriantes y food trucks que se suspende si llueve; más datos en La Calera en invierno.
Si vas en verano, la Laguna Azul, un espejo de agua que se formó en antiguas canteras llenas de agua, puede ser la otra parada de la tarde. Fuera de la temporada de verano permanece cerrada.
Lo que conviene dejar para otra salida
Las dos usinas hidroeléctricas convertidas en museo, Molet y Bamba, y la cascada del Indio Bamba están hacia el oeste por la misma ruta E-55, a unos kilómetros del centro; entre las visitas y la caminata a la cascada se arma un día aparte. Es un plan distinto, que explica la nota sobre La Calera y sus alrededores. Para sumar otro pueblo en el mismo día, Villa Allende está a unos 10 km por carretera, según un mapa de rutas, y el municipio indica que se llega por la avenida Río de Janeiro y la ruta E-55.
El día armado con tiempos
- Viaje de ida: media hora a tres cuartos de hora en auto.
- Casco histórico y museos: media mañana; unas tres horas si hacés el circuito completo.
- Almuerzo: una hora y media o dos, según el local y el día.
- Dique y costanera: dos horas con una caminata tranquila.
- Vuelta: otra media hora a tres cuartos de hora. Salí con luz, sobre todo en invierno, cuando anochece temprano.
Dónde dormir y comer
Para una escapada de un día no hace falta alojamiento. Si preferís quedarte, en la guía comercial de La Calera figuran pocos alojamientos, y la oferta es más amplia en los hoteles de Villa Allende, a un corto trayecto.
Consejo: elegí dos o tres paradas y no cinco: museos de mañana, almuerzo y dique de tarde es un orden que respeta los tiempos. Si vas un fin de semana, confirmá primero qué museos abren ese día y armá el recorrido en torno a lo que esté abierto.