Al sudoeste de la provincia, donde terminan las llanuras de Río Cuarto y empiezan las sierras, hay un grupo de pueblos chicos que casi no aparece en los folletos del turismo masivo: Alpa Corral, Achiras, Las Albahacas y Río de los Sauces. Tienen ríos de agua clara, pinares, caminos de montaña y un ritmo mucho más lento que el de Punilla o Calamuchita. Esta nota ordena qué hay en cada pueblo, cómo se llega desde Río Cuarto y cómo armar un fin de semana por la zona.
Cómo llegar desde Río Cuarto
La puerta de entrada es Río Cuarto, a unos 200 km de la ciudad de Córdoba por la ruta nacional 36 (alrededor de dos horas y media en auto). Si querés conocer la ciudad antes o después del paseo, tenés la nota sobre Río Cuarto. Desde ahí, las distancias que dan las guías oficiales son estas:
- Alpa Corral: unos 70 km hacia el noroeste, por la ruta provincial 30 y después la 11, que lleva a la entrada del pueblo.
- Achiras: unos 68 km por la ruta provincial 30.
- Las Albahacas: entre 75 y 80 km, por la ruta 30 y un tramo de la 23.
- Río de los Sauces: unos 90 km, por la ruta 36 y el desvío que sale en Elena.
Hay servicios de colectivo interurbano desde Río Cuarto hacia algunos de estos pueblos: confirmá antes las frecuencias. Como son tramos de sierra, conviene consultar el estado de cada camino y cargar combustible en Río Cuarto, porque los pueblos son chicos y los servicios, limitados.
Alpa Corral: el río Barrancas y sus balnearios
El pueblo se apoya en el río Las Barrancas, que nace de la unión de dos ríos serranos en un sitio que se llama justamente Unión de los Ríos. Todo el pueblo gira alrededor del agua, y los balnearios se reparten por el cauce:
- Balneario municipal: un pequeño dique forma una zona profunda para nadar y otra de agua baja para los chicos.
- El Codito: una curva del río con ollas profundas.
- El Cajón y El Talita: baños naturales entre piedras, con buenas vistas.
- La Olla: un pozón alimentado por una pequeña cascada de vertiente.
- Los Sauces Colorados: una playa de arena rodeada de mucha vegetación.
- Villa Jorcorico y la represa de las Viejas Turbinas: a pocos kilómetros del centro, con baños naturales y un espejo de agua.
En verano los ríos crecen rápido después de una tormenta en la sierra, aunque en el pueblo esté despejado. Salí del agua si cambia el color o el caudal, no cruces cauces crecidos y respetá lo que indique cada balneario.
El puente colgante, las capillas y el museo
El emblema del pueblo es su puente colgante, una estructura de hierro sobre el río. Según Córdoba Turismo, se construyó a fines del siglo XIX en el Parque Sarmiento de la ciudad de Córdoba y se trasladó a Alpa Corral en 1978. Cerca están la capilla Hambaré y la iglesia de Nuestra Señora del Tránsito, además de una gruta, el Museo Alpa Corral, dedicado a la historia y la arqueología de la zona, y un centro cultural municipal. Es un paseo corto, ideal para una tarde en la que no querés meterte al río.
Senderos, bicicleta, cabalgatas y pesca
La zona está pensada para el que quiere caminar tranquilo: hay senderos de dificultad baja y media, un circuito autoguiado para conocer la flora nativa y miradores, entre ellos uno en el puente Barrancas. También se hacen mountain bike y cabalgatas, y se practica pesca con mosca, con devolución obligatoria de los peces. A unos 6 km río arriba del vado están Los Pinares, y entre los puntos notables de la zona figura el cerro Blanco, de poco más de 1.100 metros.
Los senderos y los circuitos cambian según el año y la temporada, así que lo mejor es pedir mapa e información en el pueblo antes de salir, y contratar cabalgatas o guías solo con prestadores habilitados.
Achiras: historia y arroyos
Achiras queda pegada al límite con San Luis y mira hacia las sierras de Comechingones. Es un pueblo con patrimonio histórico y arroyos para refrescarse: a unos kilómetros del centro está la Posta de los Nogales, una vieja posta de adobe del Camino Real por donde pasaron las tropas de San Martín, hoy restaurada y abierta al público. En el pueblo, el Museo del Desierto cuenta la historia local, de la época colonial y de la frontera, y hay un circuito de casas históricas para recorrer a pie.
Para el agua, Achiras tiene un balneario municipal con parrillas, pequeñas playas de arena fina, cascadas y cajones de piedra, además de los arroyos Los Coquitos y Achiras, y un sector más sereno que se llama La Ollita. En la mesa, la cocina regional incluye locro, chacinados y dulces caseros.
Las Albahacas y El Chacay
Las Albahacas es un pueblo muy chico del departamento Río Cuarto que no tiene sección propia en la guía, pero merece una parada. Está sobre el río Piedra Blanca, con ollas profundas para nadar, sectores bajos para chicos, playitas de arena y una cascada. A unos tres kilómetros queda el paraje El Chacay, donde están Las Colesitas, un conjunto de ocho ollas y saltos de agua. Hay una capilla de Nuestra Señora del Carmen y tres grutas, y la oferta de alojamiento es de casas de alquiler, cabañas y campings, con muy pocos lugares para comer: llevá provisiones.
Río de los Sauces: el borde con Calamuchita
Río de los Sauces ya forma parte del Valle de Calamuchita, aunque queda a mano de Río Cuarto. Tiene un río con playas y arboledas, sierras de Comechingones cerca, posibilidad de pescar truchas y una capilla antigua dedicada a Nuestro Señor de la Buena Muerte. Entre Alpa Corral y Río de los Sauces hay un tramo de unos 28 km de la ruta provincial 23, conocida como Camino de la Costa, que se pavimentó hace pocos años. Eso permite entrar por un lado y salir por el otro, pero verificá el estado de cada camino antes de armar la vuelta. Para ubicar este pueblo dentro del valle, mirá la guía del Valle de Calamuchita.
Dónde dormir y comer
En la guía hay alojamientos en Alpa Corral, con cabañas, departamentos y campings, y también los de Achiras. Todo lo demás del pueblo está en la guía de Alpa Corral. Para comer, en Alpa Corral se consiguen asados, paella, pizzas y empanadas, pero la oferta de los pueblos chicos es limitada, y por eso conviene sumar a los restaurantes de Río Cuarto y a los hoteles de Río Cuarto si preferís dormir en la ciudad y salir de día.
Consejo: no intentes ver los cuatro pueblos en un solo día. Elegí uno como base, Alpa Corral si querés río y pueblo, Achiras si te interesa la historia, y hacé los demás como paseo. Si viajás en verano, reservá con anticipación y salí temprano a los balnearios: los fines de semana largos se llenan.