Cosquín con chicos se resuelve mejor si pensás el pueblo en tres radios: lo que se hace caminando desde la plaza, lo que se hace siguiendo el río y lo que obliga a subirse a un auto o a un remís. Cosquín es famoso por sus noches de folklore, pero casi todo lo que sirve para una familia pasa de día y al aire libre, y de ahí sale el orden de esta nota. Para el panorama completo del pueblo, tenés la guía de qué hacer en Cosquín.
Radio 1: a pie desde la plaza
El centro se arma alrededor de dos plazas y de unas pocas cuadras. En la Plaza Próspero Molina, la del festival, el municipio ofrece visitas guiadas al complejo, con una sala de fotografías sobre la historia del festival y la vista del escenario Atahualpa Yupanqui. Con chicos en edad escolar alcanza con una vuelta corta, y sirve para explicarles por qué el pueblo se llama capital del folklore; el detalle de esa historia está en la guía del Festival Nacional de Folklore.
Cerca de ahí hay tres paradas que suman poco tiempo cada una:
- Paseo de las Estatuas: un homenaje a músicos argentinos que, según la información oficial, se disfruta más de noche, con las figuras iluminadas. Es un paseo corto, ideal para después de cenar.
- Cine Municipal: funciona en el Auditorio Adalberto Nogués, dentro del Centro de Congresos y Convenciones, con funciones de cine argentino los fines de semana. La cartelera se publica por mes, así que conviene mirarla antes de viajar.
- Ajedrez en la plaza San Martín: el municipio organiza jornadas abiertas de ajedrez, y en las últimas vacaciones de invierno hubo torneos para chicos. No es un plan fijo todo el año: consultá la agenda municipal.
Radio 2: el río, en bici y con picnic
El recurso más propio de Cosquín para una familia es el recorrido por la ribera. La información oficial de turismo describe un circuito de 8,3 km, de dificultad baja, señalizado, con asfalto y alrededor de un tercio de pasto, pensado para hacerlo en bicicleta y presentado como una actividad recreativa para disfrutar en familia. El desnivel casi no se nota: son unos 70 metros de diferencia acumulada, entre los 659 y los 726 metros sobre el nivel del mar. Tiene siete paradas panorámicas, entre ellas los balnearios Pozo de los Patos, La Toma y Uranga.
Hay un detalle práctico que cambia el plan: el circuito empieza en la oficina de turismo del acceso sur y termina en la Plaza Próspero Molina, o sea que no es circular. Con chicos, calculá media jornada con paradas y resolvé antes cómo volvés al punto de partida: un remís o taxi (en la guía hay transportes de Cosquín con teléfono) o dejar el auto en el centro y moverte en un solo sentido. Si no llevás bicicletas, averiguá en el pueblo dónde alquilar antes de contar con eso.
Para pasar el día entero junto al agua, el que la información oficial describe con zona de picnic completa es Puente Zuviría, sobre el río Yuspe, a unos 6 km del centro: playas amplias, agua transparente y una zona de picnic con bancos, mesas y parrillas bajo árboles. En cambio Uranga y La Toma tienen pozones de hasta unos 8 metros de profundidad entre grandes rocas, con trampolines y pasarelas en temporada: son lindos, pero con chicos conviene que un adulto esté siempre dentro del agua. Las reglas para las crecidas, que llegan aunque en el pueblo no llueva, están en la nota de balnearios del río Cosquín.
Radio 3: con auto o remís
- Aerosilla del Pan de Azúcar: la base está a unos 7 km del centro por un camino asfaltado y el viaje en cable dura alrededor de seis minutos. Cadena 3 la presenta como un plan familiar sin esfuerzo, útil sobre todo cuando el día está nublado y el río no tienta. Funciona solo si el clima lo permite. Hay más datos en la nota del cerro Pan de Azúcar.
- Museo Camín: sobre el acceso norte, en la ruta 38, es el «museo de piedra» del pueblo. Abrió en 1975 y reúne colecciones de mineralogía, arqueología y paleontología, con cuarzos, amatistas y la rodocrosita, la piedra nacional argentina. Para los chicos que coleccionan piedras o que preguntan por los fósiles, es una visita de una hora que se hace con cualquier clima.
- Reserva Mallín (Cueva de los Pajaritos): a unos 12 km del centro, por camino de ripio, es una de las Siete Maravillas Naturales de Córdoba. La cueva en sí es chica; lo atractivo es el sendero de unos 600 metros, de alrededor de una hora y media, entre rocas con formas curiosas a las que se les puso nombres como la Cabeza del Indio o el Mono. Según una nota de prensa local está señalizado, con escaleras, barandas y puentes, y el complejo tiene un sector de juegos para chicos. Es un predio privado: confirmá los días de apertura y si el camino está en condiciones antes de salir, y si vas con cochecito averiguá el estado del sendero.
Si llueve o hace frío
Con mal tiempo, el Museo Camín y el Cine Municipal son lo más seguro. Sumá el Museo del Artesano, dedicado a la orfebrería de la zona, y la visita al complejo de la plaza Próspero Molina. En las últimas vacaciones de invierno el municipio armó un programa con propuestas para chicos, que contamos en la nota de Cosquín en invierno. Para reunir más museos en una sola tarde, la nota de museos de Cosquín los junta.
Con chicos en enero y febrero
En temporada alta los balnearios tienen sus servicios completos, pero el pueblo se llena. Las noches del festival empiezan tarde y terminan de madrugada, así que con chicos conviene llevarlos solo a una luna y dejar el resto del día para el río. Reservá con meses de anticipación y, si no conseguís lugar, probá con los pueblos vecinos, que están a pocos minutos por la ruta 38.
Dónde dormir y comer
En la guía están los hoteles y cabañas de Cosquín, y entre los comercios de entretenimiento y deportes figuran varios campings, útiles para familias que buscan sombra y parrilla; preguntá por los servicios y la temporada de apertura. Para armar un picnic de río o merendar después del paseo, mirá alimentos y bebidas y los restaurantes. Todo junto está en la guía comercial de Cosquín.
Consejo: armá el día con la lógica del río: balneario o bici a la mañana, siesta o almuerzo largo, y el cerro o el museo a la tarde. No pongas la cueva y el cerro el mismo día si viajás con chicos chicos: el camino de ripio cansa más de lo que parece.